Será la persona que sirva de puente entre técnicos y artistas (entre otras cosas).

Es una figura desconocida para los ajenos al mundo del espectáculo. De hecho, a mi familia le costó años entender a qué me dedicaba (y que además me pagasen por ello).

El regidor o stage manager. Algunas consideraciones más

El stage manager, regidor o jefe de escenario será la persona que haga fluir el trabajo de artistas y técnicos, y se encargue de solucionar todas las cuestiones o problemas que pueden entorpecer o retrasar su trabajo. Establecerá horarios, prioridades y velará por el buen funcionamiento de la actuación.

Si hay técnicos y hay artistas, ¿para qué un regidor?

Pregunta del millón.

Los técnicos se deben ocupar de las cuestiones técnicas, de que todo funcione en el momento que se necesite, y como lo reclaman el artista y el espectáculo. No deben ocuparse de otras tareas, porque no es su función, y porque les restará tiempo para hacer lo suyo. Tareas como buscar al vigilante de seguridad para que les abra una puerta, llevar al artista a su camerino, encargarse de las acreditaciones…por ejemplo.

Los artistas deben concentrarse totalmente en la realización de su espectáculo, y no encontrarse con problemas diferentes. Como que el día anterior actuó otro artista y nadie se ocupó de limpiar el escenario. O que los bocadillos para cenar no llegan a la hora acordada…

El manager, o tour manager, quiere lo mejor para el artista. Y desconoce, o no le importa, todo lo demás. Es normal, ése es su trabajo. La función del regidor será facilitar y llevar a cabo la actuación; pero también hacer que el tour manager (y por extensión, la banda con la que va) entiendan y cumplan con las necesidades y limitaciones de tiempo, espacio y medios.

El personal de seguridad, limpieza, restauración…no conocen las necesidades técnicas o de producción de un espectáculo, y no las tendrán en cuenta si nadie les dice cuando hacer su trabajo, o cuando no. O cuando es imprescindible que estén ahí.

El regidor es “el malo”

Siempre hay algún momento en que para alguien, el regidor es el malo. O un cabrón, directamente. No es así, y lo voy a explicar.

Stage manager

Stage manager atento a todo lo que pasa

A lo largo de la preparación, pruebas, realización y recogida de un espectáculo se deben hacer numerosas tareas. E intervienen muchas personas diferentes, como enumeré un poco más arriba (…y sólo he puesto algunas. Pueden ser muchísimas más). El regidor es, posiblemente, la única persona que tiene la visión global y general de todo lo que allí sucederá. El resto tienen una visión parcial ceñida a su puesto y función. La visión global es lo que nos permitirá establecer el orden y las prioridades. Y esto significa a veces tener que decirle que no a alguien (y otras muchas veces,  decir que sí).

Decir que no cuesta más que decir que si (pero es más efectivo)

Un regidor que dice que sí a todo o intenta contentar a todos, está haciendo mal su trabajo. Una de las primeras cosas que se aprende en la profesión es a decir “no” a las diversas peticiones : de artistas, managers, técnicos, fans… Y cuesta, sobre todo al principio. Cuando la otra parte no se lo toma bien, o se niega a cumplir lo que el regidor propone.

Como decía más arriba, el stage manager tiene la visión global de todo lo que sucede en el escenario. Intervendrán muchas personas, y cada una intenta, por acción o desconocimiento, hacer su trabajo de la manera que mejor considera. O de la manera más cómoda para él. El problema surge cuando “esa manera” o “esa petición” choca, o dificulta el desarrollo general planificado por el jefe de producción o por el propio regidor. Alguien debe decirle a esa persona, explicarle y convencerle, que no debe hacer eso así. ¡Pero ojo!, siempre dándole un razonamiento, y si se puede, (¡se debe!) ofreciéndole una alternativa. El regidor tendrá esta autoridad. Pero recordad aquello de que “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”…

“El regidor es el puto amo”

La negociación es innata a la figura del regidor. También la autoridad, de ahí la expresión de este subtítulo que he escuchado más de una vez. Personalmente me gusta razonar y hablar con la gente; la mayoría es profesional, lo entiende y se adaptan a las instrucciones del regidor.Algunas veces hay gente que no lo entiende (bien) , y se producen roces. Las menos, según mi experiencia, pero a veces sucede. Es parte de la profesión. En todo caso, el regidor debe de estar siempre por encima de estas cosas y buscar lo mejor para el correcto desarrollo del espectáculo.  A menudo hay nervios tras el escenario. Y especialmente si ha habido retrasos, o problemas en el montaje, en las pruebas, o en alguno de los cientos de detalles que suceden antes de una actuación. No importa; a pesar de las cosas que pasen la acción se debe desarrollar en el orden y en el momento que estaba previsto. Se apagan luces de sala. Empezamos. Ahora sale el artista…

En definitiva…

El stage manager hace que se cumpla el guión previsto. A veces es sencillo, otras no tanto. A veces todo está bien preparado y todo es fluido. Otras ha habido faltas de información, de comunicación, incidencias técnicas, imprevistos…y se suda para llevar el bolo adelante. El regidor tiene claro lo que hay que hacer, lo que está pasando y lo que pasará. Pero también debe poder improvisar, reaccionar ante imprevistos y dar soluciones rápidas. Debe cumplir a rajatabla ese guión previsto, pero también poder saltárselo o alterarlo si es preciso. (Y ahí reside una de las grandes dificultades). Entender el trabajo de los demás para que sume al proyecto general. Artistas y técnicos agradecen nuestro trabajo, ya que les hacemos la vida más fácil. Con ellos trabajamos.

Y ahora, es el momento de acabar este post. Nos vemos en el siguiente.

Aquí puedes leer el post anterior: El regidor (1/2)